En estás fechas no olvidemos a nuestros adultos mayores

  • Es importante ser inclusivos con personas de todas las edades y géneros, pero las relaciones sociales son fundamentales para la salud mental de las personas de la tercera edad.

 

 

Dentro de la pedagogía ignaciana, tanto un estudiante como investigadores de las instituciones del Sistema Universitario Jesuita (SUJ), busan transformar su vida, y no se conforma con ello, comienzan a transformar el mundo y la vida de los demás. Muchos a través de la investigación muestran los grupos sociales más vulnerables y dan soluciones para poder incidir en otras realidades.

 

Tal es el caso de Jacob Sarabia Jáuregui, estudiante de la Especialidad en Nutrición Gerontológica, impartida en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, quien dentro de su investigación encuentra que las personas adultas mayores son un grupo vulnerable que ha empezado a tomar mayor visibilidad debido a su gran crecimiento poblacional. comenta que hoy en día el mundo se enfrenta a un proceso inevitable e irreversible de envejecimiento demográfico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el 2050 este grupo igualará la proporción de personas jóvenes y, específicamente, las personas de 80 años y más serán el grupo más numeroso de esta población (1,3). A nivel nacional y de acuerdo con datos del INEGI, este grupo representa el 12% de la población total.

 

Confirma que, más allá de las cifras, el incremento de la edad es considerado un factor de riesgo para la soledad y el aislamiento social. Pues en un estudio realizado por el Instituto Nacional de Geriatría se observó que el aislamiento social en personas adultas mayores está relacionado con el incremento de la mortalidad. Por lo tanto, el rol que juega la cantidad y calidad de las redes de apoyo social en este grupo es fundamental para lograr un envejecimiento óptimo.

 

Lo anterior debe impulsarnos a crear conciencia y sensibilizarnos como sociedad para ayudar es relacionarnos con las personas para dar mayor valor personal y fortalecer los vínculos con la familia. Recordemos que quienes tienen una mayor actividad social, reportan menos síntomas depresivos. 

 

Y da algunas recomendaciones para ayudar este grupo social vulnerable, como: hacerlos partícipes en la toma de decisiones sobre la planeación de las reuniones familiares, procurar organizar los eventos en su casa o en lugares en los que estén cómodas y cómodos. Pues los espacios familiares se asocian con recuerdos de las actividades comunitarias y de los placeres hogareños adquiridos a través del tiempo. 

 

Por otra parte, información importante mostrada en el 2do Encuentro de investigación del SUJ, donde investigadores del ITESO, con el cártel de investigación Subjetividades y emociones en los procesos de colectivización del cuidado en la vejez y el bienestar social: estudios en México-España-Uruguay, buscan identificar cómo las relaciones de género e intergeneracionales configuran las prácticas del cuidado en personas mayores, el perfil de las personas cuidadoras, así como las emociones que propician o limitan las prácticas de cuidado, especialmente con entre las personas mayores en colectivo y que promuevan relaciones de equidad, de ayuda mutua y recíproca casos estudiados en México, Uruguay y España.

 

También puedes consultar el cartel de investigación Laboratorio del hábitat para las personas mayores: UNIVERSIDADES AMIGABLES CON EL ENVEJECIMIENTO, esta investigación tiene por objetivo revisar el hábitat en Guadalajara en términos gerontológicos, dentro de dos escalas: 1)el ambiente y 2) el territorio urbano. Hay tres miradas analíticas desde tres Departamentos del ITESO: Arquitectura, Psicológica y Sociocultural, buscando colaboración interdisciplinaria. Específicamente, el trabajo observa: a) Espacio urbano caminable y vivienda, b) Mapas, c) Ambiente socioemocional, y d) La universidad. Este último es de particular interés, por las amplias posibilidades: es quizá el espacio dentro de la ciudad con mayor potencial para generar intergeneracionalidad.

 

Es importante volver a conectar con los abuelos, abuelas, tíos, tías, padres, madres y demás personas cercanas. Ayudemos a fortalecer las redes de apoyo social que están a nuestro alrededor,  y démonos la oportunidad de pasar tiempo con una persona adulta mayor, enfoquémonos en lo enriquecedor que puede ser compartir un pasatiempo diferente, aprender una nueva disciplina, enmendar lazos, hacer una revisión de vida y adoptar juntos hábitos de vida saludables.

 

es_MXSpanish